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Amarillo pálido con reflejos verdosos. Limpio y brillante, de aspecto fresco y juvenil.
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Amarillo pálido con reflejos verdosos. Limpio y brillante, de aspecto fresco y juvenil.
Albillo Real de Sierra de Gredos. Fruta blanca (manzana, pera), flores blancas, toques cítricos y una elegante nota mineral y pizarrosa. Vino atlántico de gran pureza varietal.
Fresco y tenso, con acidez precisa y paso de boca muy limpio. Mineral y salino. Final largo y muy fragante. Gran exponente del Albillo Real de Madrid y Sierra de Gredos.
10 - 12°C.
Situado en un altiplano de montaña en la vertiente madrileña de la sierra de Gredos con grandes vientos del noroeste, a casi 900 m de altura sobre suelos graníticos de arena y roca. Con un total de 21 hectáreas en formación en vaso y estricto secano, el paisaje se traduce en viñedos históricos, con garnachas de entre 50 y 115 años, que permanecen en el tiempo, y albillos reales plantadas entre los años 30 y 40 como son el “El Pañuelo”, “Juez”, “Piñonera”, “Ribera” y “Andrinoso”.
La crianza, una vez realizada la fermentación maloláctica con bacterias autóctonas, se lleva a cabo una crianza de 8 meses en barricas de roble francés de 500 litros usadas, con bâtonnages en cada luna llena. El 30% se elabora sin sulfitos, aportando mayor riqueza, complejidad y cremosidad. Se limpia de forma natural mediante frío natural del invierno y trasiegos, sin clarificar ni filtrar.
Color pálido y aromas que nos recuerdan a dulce de membrillo, peras, amielados, flores blancas como el azahar el jazmín, a cortezas de pomelo y a balsámicos. Un vino blanco muy original por su boca untuosa y sedosa, con un final ligeramente salino (por la mineralidad aportada por el granito) y potenciado por un ligero amargor propio de la variedad que lo hace muy personal, único y gastronómico.