Argentina es uno de los grandes países vitivinícolas del mundo. Sus viñedos se extienden desde las zonas de extrema altura del norte hasta la fría Patagonia, con la Cordillera de los Andes como elemento fundamental en buena parte de su viticultura. La combinación de altitud, clima seco, elevada insolación y grandes diferencias de temperatura entre el día y la noche favorece vinos concentrados, aromáticos y con buena acidez.